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Amonedación Colonial

Las primeras piezas que se acuñaron en Hispanoamérica fueron las macuquinas clasificadas en: Macuquinas de "Escudo Coronado" que son las emisiones realizadas entre 1573 y 1652, macuquinas con "PLUS ULTRA" y columnas sobre ondas de mar, que es el tipo de moneda que se acuña desde 1652 hasta 1773, año en que se emiten macuquinas por última vez. Son las piezas más imperfectas de todas las emitidas en la ceca de Potosí.

Las "columnarias" se acuñaron en Potosí desde 1767 hasta 1770 con el fin de ir eliminando paulatinamente a las imperfectas monedas macuquinas, y su diseño fue abandonado en cumplimiento de una Real Cédula del 18 de marzo de 1771 y Pragmática del 29 de mayo de 1772. En estos documentos se disponía su reemplazo por nuevas piezas con el busto de los monarcas.

Las nuevas emisiones, mostraban el perfil de los reyes, laureados y vestidos como emperadores romanos. Se acuñaron con los rostros de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII. Dentro de esta serie se emitieron las monedas hispanoamericanas más pequeñas, los cuartillos, del valor de 1/4 de real y en 1778 se emitieron en la ceca las primeras piezas de oro del valor de 8 escudos (onza), 4, 2 y 1 escudo.

Las últimas acuñaciones coloniales de la ceca de Potosí fueron realizadas bajo el reinado de Fernando VII en 1825.


Primeras Monedas Argentinas

Producida la guerra por la independencia, Potosí fue ocupada en 1810, 1813 y 1815, las dos últimas ocupaciones fueron importantes desde el punto de vista monetario.

En 1813, el General Belgrano, victorioso en Tucumán y Salta penetró en la Villa Imperial de Potosí, y recibida esta noticia en Buenos Aires, el diputado Pedro José Agrelo presentó a la Asamblea General Constituyente un proyecto de Ley de Moneda, que se aprobó el 13 de abril de ese año, y fue comunicado de inmediato a la ceca altoperuana. Se reemplazó el perfil del rey de España en los diseños por el escudo que comenzó a representar la nueva Nación. Esta pieza se encuentra actualmente representada en la moneda bimetálica de $1.-

Estas primeras monedas de la naciente Argentina se acuñaron en oro en los valores de 8, 2 y 1 escudos y en plata de 8, 4, 2, 1 y 1/2 reales. Las piezas de oro son hoy de gran rareza.

Cuando se pierde la casa de moneda de Potosí en manos del ejército español, Córdoba es pionera en esta actividad porque allí se instala, hacia fines de 1815, la primera Casa de Moneda de la Argentina, donde son batidas las primeras monedas provinciales, alrededor de 1815-17. El diseño de sus monedas incluye el escudo de la provincia y escudos nacionales según las épocas. Esta ceca cerró sus puertas en 1855.

En 1824 se creó una Casa de Moneda provincial en La Rioja que amonedó con el diseño similar a las acuñaciones patrias de Potosí. Se realizaron monedas de oro y plata con el nombre de las Provincias Unidas para que pudieran circular a nivel nacional, aunque se usaron eminentemente en la Provincia. Acuñaron piezas con el rostro del General Juan Manuel de Rosas y se clausuró la ceca en 1860.

Durante el Gobierno del General Martín Rodríguez en 1822 se creó el Banco de Buenos Ayres, integrado con capitales particulares con contralor del gobierno. Estaba facultado para emitir billetes y era depositario de todas las entradas oficiales. Se emitieron por primera vez billetes con los rostros de héroes de la Independencia Americana (retratos de los Generales Jorge Washington y Simón Bolívar, por ejemplo).


Emisiones a Moneda Nacional

En mayo de 1836, el Gral. Juan Manuel de Rosas disolvió el Banco Nacional, creando en su reemplazo la junta de administración de la Casa de Moneda, encargada de la emisión periódica de billetes de curso forzoso, que permitieron solucionar los déficit presupuestarios, los gastos de guerra y los difíciles momentos producidos por los bloqueos extranjeros de 1838 y 1845.

Desde la emisión de billetes de 1844 comenzaron a usarse las leyendas políticas de intolerancia contra la oposición: "Viva la Confederación Argentina – Mueran los salvajes unitarios". El Banco Nacional creado en 1826 fue el precursor del actual Banco de la Provincia de Buenos Aires; el segundo Banco Nacional fue el de la Confederación de 1824 y liquidado ese mismo año. El tercer Banco Nacional fue fundado en 1872 por el presidente Domingo Faustino Sarmiento y a su cierre en 1891, fue reemplazado por el actual Banco de la Nación Argentina.


Billetes Provinciales Particulares

A mediados de la década de 1860 circulaban en territorio argentino monedas de otros países, especialmente la boliviana. La ausencia de metal acuñado en el país hizo que distintos emisores privados comenzaran a utilizar el papel moneda en las provincias del interior, surgiendo una enorme variedad de billetes regionales. En su mayoría tomaban como patrón de conversión la plata boliviana. Se destaca entre estas emisiones el ejemplar del Banco de Londres y Río de la Plata que utilizó por primera vez en un billete el retrato del General José de San Martín en la ancianidad, en 1869.

Orelie Antoine de Tounens, natural de Bordeaux (Francia) emprendió en 1860 la aventura de fundar el reino de Araucania y Patagonia, haciéndose coronar como Rey Orelie Antoine I por algunos caciques indígenas. Su sueño terminó cuando autoridades argentinas y chilenas lo detuvieron y deportaron nuevamente a su país en 1862, donde luego de algunos intentos de regreso, falleció en 1878. Emitió en Europa monedas de fantasía con el escudo de su reino de pretensión.


Emisiones Nacionales

Con la ley 1130 (noviembre de 1881) se creó la unidad monetaria de la República Argentina: El peso moneda nacional, vigente hasta 1969.

La Casa de Moneda de la Nación acuñó monedas de oro, plata y cobre que tenían por diseño el escudo argentino en el anverso, y la efigie de la libertad, labrada por el artista francés Eugene Oudiné, en el reverso. La libertad de Oudiné fue tema recurrente en las amonedaciones argentinas y compone también el logotipo del Banco Central de la República Argentina.

En 1889 el ingeniero Julio Popper acuñó monedas de 1 y 5 grs. de oro en su establecimiento de "El páramo" en Tierra del Fuego.

Hacia 1880, y en algunos casos hasta mediados del siglo XX, se registró la existencia de fichas y vales particulares, emitidos por empresas diversas, que eran utilizados para pagar a empleados, obreros y peones rurales. Su finalidad era paliar la falta de monedas en donde su circulación era escasa, y otras veces, endeudar a los trabajadores para evitar su deserción A fin de unificar la circulación del papel moneda, atomizada por emisiones provinciales y privadas, durante la presidencia del Dr. Miguel Juárez Celman (1886-1890) se creó un sistema de bancos de libre de emisión, con un diseño de billetes unificado.

La ley 2216 de Bancos Nacionales Garantidos dispuso que los bancos provinciales y privados pudieran emitir billetes garantizados con fondos públicos nacionales. Cada entidad bancaria debió depositar previamente el valor en oro de los Fondos Públicos que respaldaron estas emisiones, controladas por una oficina inspectora dentro del Ministerio de Hacienda de la Nación.

La revolución de 1890 derrocó al Presidente Juárez Celman asumiendo la primera magistratura el vicepresidente Dr. Carlos Pellegrini, para finalizar el período constitucional hasta 1892. Para contrarrestar la crisis económica, creó la Caja de Conversión y el Banco de la Nación Argentina.

En 1895 la Caja de Conversión emitió los primeros billetes a nombre de "La Nación Argentina" prohibiendo las emisiones particulares o provinciales.

La ley 12.155 creó el Banco Central de la República Argentina inaugurado el 6 de Junio de 1935 durante la presidencia del General Agustín P. Justo, reuniendo las facultades de regular el crédito público, ser agente financiero del Estado, custodio de las reservas del país y regulador de la circulación monetaria.

Los primeros billetes emitidos por el Banco Central continuaron empleando en su diseño la alegoría del progreso que comenzó a utilizarse desde 1900.

Durante la presidencia del General Juan C. Onganía se dictó la Ley 18.188 que puso en circulación el "Peso Ley 18.188" estableciendo su paridad con 100 pesos moneda nacional. Dejaron de circular el 31 de mayo de 1983.

Esta fue la única línea monetaria que por un proceso inflacionario emitió billetes con el valor facial de 1.000.000.

Después de la guerra de Malvinas de 1982 el presidente de transición, General Reynaldo Bignone emitió la ley 22.707 que dispuso la circulación de los "pesos argentinos" desde el 1° de junio de 1983 fijando su paridad con los 10.000 pesos Ley 18.188.

El Presidente Raúl R. Alfonsín estableció una reforma monetaria por el decreto 1096, declarando el curso legal "del Austral" a partir de junio de 1985, equivalente a 1.000 pesos argentinos.

La ley 23.928 de convertibilidad del austral declaró la paridad de 10.000 australes por cada dólar estadounidense. El decreto 2128 del Presidente Carlos S. Menem estableció nuevamente la denominación "Peso" fijando su paridad con el dólar estadounidense. En el año 2002 Argentina abandonó esta convertibilidad.

Fuente: Museo del Banco Central de la República Argentina